Término de potencia y término de energía: qué son y cómo reducir cada uno
La diferencia entre la parte fija y la parte variable de la factura de la luz, cómo se calculan con ejemplos, qué peso tiene cada una y qué medidas reducen una u otra.
Cuando alguien quiere bajar la factura de la luz, lo primero que suele hacer es apagar luces y desenchufar aparatos. Es una buena idea, pero solo actúa sobre una de las dos partes de la factura. La otra, la potencia contratada, se paga aunque la casa esté vacía, y muchas veces es la que más margen de ahorro tiene sin cambiar ningún hábito.
Esta guía explica las dos partes, cómo se calculan, cuánto pesa cada una en un hogar típico y qué medidas reducen cada una.
Potencia: la capacidad que tienes disponible
La potencia se mide en kilovatios (kW) y representa la cantidad máxima de electricidad que puedes usar a la vez. Si enciendes al mismo tiempo el horno (2 kW), la lavadora en el calentamiento del agua (2 kW) y el microondas (1 kW), estás pidiendo unos 5 kW. Si tu potencia contratada es de 4,6 kW, el contador cortará el suministro, lo que popularmente se llama "que salte el plomo" o "el ICP".
En las facturas domésticas, la potencia se contrata en dos periodos:
- P1 (punta y llano): de 8:00 a 24:00 en días laborables.
- P2 (valle): de 0:00 a 8:00 y todo el día en fines de semana y festivos nacionales.
Puedes contratar valores distintos en cada periodo. Esto es útil, por ejemplo, para quien carga un coche eléctrico por la noche y necesita más potencia en el valle.
Cómo se calcula
Término de potencia = kW contratados × días × precio por kW y día
Se calcula por separado en P1 y P2 y se suman. El precio de P1 es mucho más alto que el de P2, porque concentra la mayor parte de los peajes y cargos del sistema eléctrico.
| Potencia contratada en P1 | Coste anual orientativo de P1 antes de impuestos |
|---|---|
| 3,45 kW | 105 a 155 € |
| 4,6 kW | 140 a 205 € |
| 5,75 kW | 175 a 260 € |
| 6,9 kW | 210 a 310 € |
Los rangos dependen de la comercializadora y de si estás en el mercado regulado o en el libre. Lo importante es la proporción: cada kilovatio que te sobra cuesta varias decenas de euros al año.
Energía: lo que realmente consumes
La energía se mide en kilovatios hora (kWh). Un kWh es la energía que consume un aparato de 1 kW funcionando durante una hora. Una bombilla LED de 10 W tarda 100 horas en consumir un kWh; un horno de 2 kW, solo media hora.
Cómo se calcula
Término de energía = kWh consumidos × precio por kWh
Si tu contrato tiene un único precio, basta con multiplicar el total. Si tiene precios por periodo, se multiplica el consumo de cada tramo por su precio y se suman.
Cuánto pesa cada parte
En un piso de dos o tres personas sin calefacción eléctrica, con unos 3.000 kWh al año y 4,6 kW contratados, el reparto típico antes de impuestos es aproximadamente:
| Parte | Peso orientativo |
|---|---|
| Término de potencia | 25 a 35 % |
| Término de energía | 60 a 70 % |
| Alquiler del contador y otros | 1 a 3 % |
En viviendas con muy poco consumo, como segundas residencias, la potencia puede superar la mitad de la factura. En viviendas con mucho consumo, como las que tienen calefacción eléctrica o coche eléctrico, pesa más la energía.
Cómo reducir el término de potencia
- Ajusta la potencia a tu uso real. Si en años nunca te ha saltado el interruptor, es probable que puedas bajar un escalón. Tu distribuidora te deja ver la potencia máxima que has demandado cada mes, el llamado maxímetro, en su área de clientes.
- Escalona el uso de los grandes aparatos. No pongas a la vez horno, lavadora, lavavajillas y secadora. Programar unos u otros a distintas horas permite vivir con menos potencia.
- Contrata potencias distintas en P1 y P2 si te conviene. Por ejemplo, más potencia en el valle si cargas el coche de noche.
Lo explicamos con más detalle en qué potencia contratar y en cómo cambiar la potencia contratada.
Cómo reducir el término de energía
- Consume menos, con aparatos eficientes, buen aislamiento y hábitos sensatos.
- Consume en las horas más baratas, si tu tarifa diferencia precios por tramo.
- Paga menos por cada kWh, comparando ofertas y eligiendo la que mejor encaje con tu perfil.
- Genera tu propia energía con autoconsumo solar, que reduce los kWh que compras a la red.
Un ejemplo completo
Imagina un hogar con 5,75 kW contratados que consume 250 kWh al mes. Tras revisar el maxímetro, descubre que su pico mensual nunca ha pasado de 3,8 kW. Baja la potencia a 4,6 kW.
- Ahorro en potencia: 1,15 kW × unos 35 € por kW y año = unos 40 € al año, sin cambiar nada en su vida diaria.
- Si además desplaza un 20 % de su consumo de punta a valle, con una diferencia de precio de 10 céntimos por kWh, ahorra otros 600 kWh × 20 % × 0,10 € = unos 12 € al año, que pueden ser más con consumos mayores.
Errores frecuentes
- Contratar potencia "por si acaso". Es la causa más común de sobrecoste invisible.
- Bajar la potencia sin revisar el maxímetro. Si te quedas corto, saltará el interruptor y tendrás que volver a subirla, con coste de trámite.
- Pensar que apagar el standby compensa una potencia sobredimensionada. Son partes distintas de la factura.
Caso práctico: dos hogares con la misma factura y distinto problema
Marta vive sola en un piso de 55 metros cuadrados en Zaragoza. Trabaja fuera todo el día, cocina con gas y tiene contratados 5,75 kW porque así estaba el contrato cuando se mudó. Consume unos 1.600 kWh al año. Su factura anual ronda los 520 € con impuestos, y casi la mitad corresponde al término de potencia.
Luis y Ana viven con dos hijos en un piso de 90 metros cuadrados en Málaga. Tienen termo eléctrico, cocina de inducción y aire acondicionado, con 4,6 kW contratados. Consumen 4.300 kWh al año. Su factura anual ronda los 1.050 €, de los que la potencia supone menos de una cuarta parte.
Las recetas para cada hogar son distintas:
| Marta | Luis y Ana | |
|---|---|---|
| Problema principal | Potencia sobredimensionada | Consumo de energía alto |
| Primera medida | Bajar a 3,45 kW tras revisar su maxímetro | Programar el termo y la lavadora en valle |
| Segunda medida | Comparar ofertas con precio de potencia bajo | Revisar el aire acondicionado y la protección solar |
| Ahorro anual orientativo | 70 a 100 € | 100 a 180 € |
Este ejemplo muestra por qué conviene mirar siempre las dos partes por separado antes de decidir qué hacer.
Lista de comprobación
- Busca en tu factura los kW contratados en P1 y P2.
- Consulta en la web de tu distribuidora tu potencia máxima del último año.
- Calcula qué porcentaje de tu factura es potencia y qué porcentaje es energía.
- Si la potencia pesa más de un 40 %, revisa si puedes bajarla.
- Si la energía pesa más de un 70 %, busca los grandes consumos y las horas en que se producen.
- Compara ofertas fijándote en el precio de cada parte, no solo en el del kWh.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si supero la potencia contratada?
En los contadores inteligentes, el corte lo hace el propio contador. Basta con apagar algún aparato y esperar unos segundos o rearmar el interruptor.
¿Me cobran más si uso poca potencia de la contratada?
No. Pagas por la potencia contratada, la uses o no.
¿Los kWh y los kW son lo mismo?
No. Los kW miden potencia, es decir, cuánta electricidad usas en un instante. Los kWh miden energía, es decir, cuánta electricidad has usado durante un tiempo.
En resumen
La parte fija de la factura depende de los kilovatios contratados y se reduce ajustando la potencia a tu uso real. La parte variable depende de los kilovatios hora consumidos y de su precio, y se reduce consumiendo menos, en mejores horas o a mejor precio. Revisar las dos es la base de cualquier plan de ahorro.